En el mercado asegurador español, todas las estadísticas revelan el fraude de los asegurados hacia las compañías de seguro, pero no al revés. Resulta imposible encontrar estadísticas que indiquen las tasas o los casos donde es la compañía la que ha defraudado al asegurado. Probablemente porque éste no tiene un barómetro del fraude, una “asociación de asegurados” que se dedique a realizar trabajos de investigación sobre asuntos relacionados con la práctica de las aseguradoras, ni realiza concursos sectoriales de detección de fraudes.

Como ejemplo de lo que el sector no cuenta -pero que todos saben- detallamos varios casos recientes y documentados:

Caso 1: La aseguradora X rehúsa un siniestro a un asegurado por presunto fraude, (imaginamos que pasarán este dato a las estadísticas). El asegurado recurre a la vía judicial y obtiene sentencia favorable condenando a la aseguradora.

Caso 2: Un asegurado resulta lesionado como conductor en un accidente de tráfico. La póliza de accidentes del conductor garantiza la asistencia sanitaria ilimitada en centros concertados. El asegurado acude a un centro concertado y la aseguradora Y rechaza el tratamiento de asistencia sanitaria, dado que el departamento correspondiente entiende que no existe nexo causal entre las lesiones y los daños del siniestro, por lo que en la actualidad, el asegurado está asumiendo los gastos sanitarios del tratamiento que luego tendrá que reclamar judicialmente a su aseguradora o al responsable. Pero de cara a su aseguradora el asegurado está cometiendo un fraude (uno más en la estadística).

Caso 3: La aseguradora Z rehúsa daños parciales en un siniestro -presunto fraude parcial-, el asegurado recurre a la vía judicial y obtiene el reembolso por el importe total de los daños reclamados, la aseguradora tuvo que pagar.

Corredores contra la desprotección del asegurado

Estos son pequeños ejemplos de los muchos que existen en el sector pero al que a nadie le interesa poner cifras. Cuando a un asegurado le defrauda su aseguradora, la opción amistosa que tiene a su disposición es el defensor del asegurado o el departamento de atención al cliente. Servicios que suenan bien pero que en ocasiones son un “corta pega” de la legislación y que, al final, derivan al asegurado a la vía judicial, con lo que en los casos de cuantías pequeñas es más costoso el proceso que el perjuicio en sí.

Con todo lo expuesto, en Dualse, Correduría de Seguros queremos resaltar el rechazo al fraude, al engaño y a la estafa, pues somos conscientes de que existen personas, mafias organizadas y bandas profesionales que hacen del fraude un modo de vida. Pero no todos los asegurados son culpables y en algunos casos tienen que pagar justos por pecadores.

En estos casos, la figura del corredor es fundamental en el cumplimiento del contrato de seguro, pues se trata de una actividad regulada por ley donde unas de las obligaciones es asesorar y velar por los intereses del asegurado frente a la aseguradora.

Jose Fraga Landeira

Socio de Dualse, S.L.